Pip empezó a pertenecer a "Enramado" y el primer componente al que tuvo el honor de conocer fue Bentley Drummle, que por aquel tiempo iba dando tumbos por la ciudad en un coche, tropezando contra los postes y esquinas.
No se podía ser pinzón hasta que no se fuera mayor de edad.
Pip estaba dispuesto a costear las partes producidas por Herbert, pero este, con su orgullo, no lo aceptó y luchaba con todas las dificultades que se le presentaban.
Se acostaban a altas horas de la noche con personas que también trasnochaban. Gastaban mucho dinero y a cambio recibían muy poco.
En una ocasión, en el almuerzo fueron amenazados con procedimientos legales relacionados con las joyas.
Pip y Herbert llegaron a la resolución de que tenían que salir de aquel mal camino.
Pusieron en un papel todas las deudas que tenían contraídas y no se cansaban de hacer anotaciones.
Teresa Ribello
Grandes Esperanzas, Charles Dickens
