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domingo, 8 de febrero de 2026

La amo

 La señorita Havisham durante la comida, no hacía más que insistir a Pip que amara a Estella, porque la adoptó para que fuese amada y la crio y educó para lo mismo. Esa era su intención. Después dio un grito tan desesperado que Pip se vio obligado a cogerla por la cintura porque parecía que se iba a caer al levantarse del sillón.


Llegó Jaggers y se fue con Pip a caminar hacia las habitaciones aisladas que había al otro lado del patio enlosado. Le preguntó a Pip cuántas veces había visto a la señorita Havisham y también le comentó que ella nunca había querido que la viese nadie comer o beber desde que llevaba esa vida. Después se fueron a comer y el señor Jaggers ocupó la presidencia.

Se convino que cuando Estella fuese a Londres se avisaría a Pip para que fuese a recibirla al bajar la diligencia. Después Pip se despidió de ella, estrechó su mano y la dejó.

Durante la noche, resonaban en los oídos de Pip las palabras de la señorita Havisham: "¡Ámala, ámala, ámala!" y él repetía a su almohada: "¡La amo, la amo, la amo!"


Teresa Ribello



Menuda Racha

  Llevo unos días muy mal. No me siento nada bien. Malestar general. Así estoy desde este verano, que para mí es como si llevara desde la Gu...