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domingo, 4 de mayo de 2025

Conociendo a Herbert

Herbert propuso a Pip cambiar a este su nombre por el de Haendel, como el músico, a lo que Pip contestó que sí.

Llegó la cena, bastante apetitosa. Haendel se sentó frente a él.


Mientras comían, Herbert le daba algunas lecciones sobre cómo comportarse en la mesa.

Herbert era un asegurador de barcos, un capitalista, en la City. Dijo que estaba dispuesto a comprar acciones de compañías de seguro sobre la vida, dedicarse a las minas y traficar con las Indias Occidentales, que era un tráfico muy interesante y se alcanzaban muy buenos beneficios. Dijo que desde la oficina hay la posibilidad de observar alrededor.

El lunes, Herbert se marchó a la oficina y Haendel le acompañó: la oficina tenía un aspecto muy triste y no tenía muy buenas vistas. Después fueron a comer a un conocido establecimiento, para luego dirigirse a la Posada de Barnard.


Teresa Ribello

Mis amigos, los actores

Estaban pasando un rato agradable en aquella terraza donde les gustaba ir todos los domingos. Hablaban de muchas cosas. El mar estaba en cal...